Hong Kong está en alerta debido al Super Tifón Yagi, que ha traído fuertes vientos y lluvias intensas. La primera señal T8 del año se emitió el jueves a las 6:20 pm y se mantendrá hasta el mediodía del viernes. Las escuelas y negocios están cerrados durante la mañana.
Aunque el tifón se encuentra a 330 km de Hong Kong y se dirige hacia Hainan, las ráfagas de viento alcanzaron los 150 km/h en Ngong Ping y 116 km/h en otros lugares.
El Observatorio emitió dos Advertencias de Lluvia de Tormenta Ámbar, pero no hubo deslizamientos de tierra ni inundaciones significativas.
Hasta las 6:00 am, se reportaron más de 40 árboles caídos, tres personas atendidas en emergencias y 260 refugiadas en albergues temporales.
El Observatorio advirtió que las bandas de lluvia del tifón Yagi seguirán causando fuertes chubascos y recomendó a la población mantenerse alerta. También señaló que el mar estará muy agitado, por lo que instó a evitar las costas y las actividades acuáticas. Los trenes operan con intervalos limitados y los autobuses están suspendidos.
En Hainan, decenas de miles de barcos de pesca y unos 70.000 pescadores regresaron a puerto para refugiarse. El Servicio Meteorológico de Hainan prevé que el tifón toque tierra el viernes entre Qionghai y Dianbai, y podría ser el más potente en 10 años.
En Guangdong, se cerraron atracciones turísticas y playas, y se cancelaron vuelos en Zhuhai. El tifón avanzaba desde Filipinas, donde causó deslaves, inundaciones y al menos 14 muertos.
Por su parte, en Filipinas el tifón Yagi, conocido como Enteng, ha causado graves inundaciones y corrimientos de tierra en Luzón, dejando al menos 15 muertos y 21 desaparecidos, incluidos 15 marineros cuyo barco naufragó. La tormenta trajo vientos de hasta 90 km/h y ha afectado a más de 1,7 millones de personas, desplazando a unas 88.000.
La mayoría de las víctimas mortales se deben a corrimientos de tierra, ahogamientos o electrocuciones, y se han registrado 15 heridos. Los daños estimados ascienden a casi 6,2 millones de dólares.
La tormenta causó la cancelación de decenas de vuelos nacionales y la suspensión de clases en más de 450 centros educativos. Marcos instó a las autoridades a centrarse en las operaciones de búsqueda y rescate, mientras continúan limpiando carreteras y escombros.
Filipinas enfrenta alrededor de 20 tifones y tormentas tropicales al año, especialmente durante la temporada de lluvias, que va de junio a noviembre o diciembre. En julio, más de 30 personas murieron debido al tifón Gaemi.
Las autoridades siguen trabajando para mitigar los efectos de la tormenta y ayudar a los afectados, mientras se preparan para futuros eventos climáticos.
Oremos por los afectados en el continente asiático, para que Dios tome el control de la naturaleza, por provisión y resguardo para miles de personas que enfrentan este cambio climático tan radical.
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